Piel de gallina
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@30segundossobreTokyo:3qsx10nz:
No se si parar o continuar…Vosotros direis.
Eeeh, no seas vago. Te queremos noche y día dándole a las teclas. Y ahora, por favor, siguiente entrega del curso CCC de James Brown.
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@30segundossobreTokyo:2zo15it7:
Quizás me paso un poco. No se si parar o continuar…Vosotros direis.
vaya pregunta…
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ch ch ch ch chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaainnn of fooooooooooooooooooooolllllllll
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@30segundossobreTokyo:3ihm387p:
Quizás me paso un poco. No se si parar o continuar…Vosotros direis.
Anda ya. Este post es tuyo. Existe para ti y por ti. Ahora no te rajes.
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Pues nada, aquí está el 4º capítulo.

Bobby Byrd nació en 1934 y, como era lo más común en esas épocas, empezó su carrera musical haciendo gospel con un grupo llamado The Zionners. A principios de la década de los 50 conoció a un joven tarambana llamado James Brown que acababa de salir del reformatorio (el gusto del padrino por las instituciones penitenciarias viene de antiguo) y le invitó a formar parte de su grupo de por entonces en calidad de segunda voz. En 1955 el grupo de Byrd cambia de nombre y se pasan a llamar The Flames, pero poco a poco Byrd observa como su joven amigo se va comiendo el pastel: su fuerza y energía vuelve locos a todo el mundo. Así que no pasa mucho tiempo hasta que James Brown desbanca a Byrd como líder del grupo y cambia el nombre al grupo: ahora pasan a ser los Famous Flames. Byrd no se va del grupo, james está muy agradecido a Byrd por su ayuda y le encomienda a su amigo ser, además de su segunda voz y animador de escena, ser su mano derecha y co-escritor de temas. Byrd acepta y la asociación entre Byrd y Brown dura hasta 1973, año en que Byrd abandona a Brown junto a Lyn Anderson, se casan y, al cabo de un tiempo, tienen una hija llamada Carleen Anderson, que es muy posible que a alguien le suene.
Durante el periodo de asociación entre Byrd y Brown, el primero co-escribe algunos de los clásicos del periodo soul de Brown y su amigo le ayuda a que Byrd tenga una carrera paralela, carrera llena de singles que este cd recoge de forma brillante.
Byrd es un cantante recio, su voz no es muy dada a cantar canciones de amor y todo eso, lo suyo es el ritmo. En muchas de las canciones contenidas en este disco vemos como va evolucionando el soul parido por Brown hacia lo que después sería llamado funk. Son canciones donde la sección rítmica está empapada de groove por todos lados. Aquí está, al completo, la banda más legendaria que reunió Brown desde mediados de los 60 hasta principios de los 70: Pee Wee Ellis, Maceo Parker, Bootsy Collins, Fred Wesley, Jambo Starks, etc. Puros monstruos musicales reunidos en una solo misión: haceros mover los pies y gritar de gozo, nenes y nenas.
Hay piezas impresionantes: no moverse con Hot Pants, If You Don’t Work You Can’t Eat (una verdad como un templo), y un número muy amplio de cortes de este disco, un disco que pone bien a las claras lo que fue la factoría de Brown en esa época. Incluso hay un tema muy corto pero que es un ejemplo de hasta que grado de influencia llego el grupo de Brown en esa época: se trata de un corte de una campaña anti droga donde Byrd dice el discurso de rigor con el acompañamiento de la banda.
Hay canciones cantadas a dúo con el padrino y, bueno…la bomba está al final: I Need Help (I Can’t Do It Alone) es una canción grabada en un concierto del grupo en el Olympia Paris en 1971. Oyéndola, uno se puede hacer una pequeñísima idea de lo que eran los conciertos de ese grupo de poseídos por el ritmo. Es un corte brutal, explosivo, donde Byrd se erige como sacerdote y líder de un grupo de incansables músicos que carburan como un diesel alemán nuevo nuevo nuevo. Y los gritos de los franchutes que está en pleno aquelarre groove son de una satisfacción tales que uno no puede más que morirse de envidia por no haber nacido antes y haberlo hecho en Paris. Solo por esos 5 últimos minutos ya vale la pena el disco y reafirma mi afirmación de que la música negra americana de los 60 y 70 fue un fenómeno único e irrepetible, maravillosamente adictivo y que hace que cualquiera sienta en su interior la llamada del ritmo, eso tan primigenio y que muchos se resisten en reprimir. Hay veces que no entiendo el mundo moderno, la verdad… -

I CAN'T TURN YOU LOOSE NOW!!. Otra de esas cajitas. Admiración y respeto; eso era lo que sentía un joven Jagger hacia el de Georgia. Si bien Otis hizo archifamoso Satisfaction(Incluso haciendo creer al público americano que era suya). Jagger le devolvió el homenaje en innumerables ocasiones cantando este clásico del Rythm'n'Blues
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y ahora quiero una mujer!
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En casa tengo esta joyita en vinilo del "CHEF"(Southpark). Una de las cosas que voy a heredar de mi padre.

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buena herencia, si señor.
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el lady soul de aretha es uno de mis discos preferidos….

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5º capítulo.

Bueno, el de hoy será corto porque que más se puede decir de los JB’s que no haya dicho anteriormente. Seria volver a decir los mismos parabienes y halagos y, la verdad, aunque se merezcan decirlos un millón de veces, en estos casos lo mejor es que uno se haga con el disco y punto y pelota.
Este doble cd recoge diversas grabaciones que la orquesta sinfónica del groove comandada por James Brown realizó, bajo distintos nombres, en formato tanto de single como en álbum de vinilo y algunas de ellas realmente complicadas de encontrar actualmente en sus formatos originales a no ser que estés dispuesto a pagar una morterada por ellos. Así encontramos cosas firmadas como JB’s, Fred Wesley & The JB’s, Maceo & The Macks, The Last Word, Fred & The New JB’s o The First Family, también hay algún temilla en directo y bueno…que os voy a contar. La edición es excelente, con un buen número de fotografías y la remasterización de las canciones es de primera. Y el material es……cuanto menos infeccioso.
Solo les digo que cuando se lo pongan en su equipo de alta fidelidad, ordenador o donde quieran (por cierto, cuando pueda me compro un aparato de esos llamados ipod para poder ir por la calle oyendo esto y andar en plan macarra negro años 70), no podrán parar de seguir ese ritmo que se mete en los poros de la piel, llegar a la sangre, de allí a los huesos, para entrar de forma definitiva en cada una de sus células. Y cuando eso ocurra, ya nunca más podrán dejar de sentir vibrar su organismo cuando oigan ese ritmo.
En fin, para que hablar más. Disfruten de esta sublime maravilla.
los JB'S. Atras de izquierda a derecha: Danny Ray, Richard Jones, Dave Matthews, Bootsy Collins, John "Jabo" Starks, Don "Tiger" Martin, Darryl "Hassan" Jamison, Phelps Collins.
Delante también de izquierda a derecha: Bobby Roach, Fred Wesley, Clayton "Chicken" Gunnels, St. Clair Pinckney y Johnny Griggs. -

Bueno la obra que me compete quizás no tenga la historia de la de arriba(por ser del año pasado), pero creo que con el tiempo se llegará a hablar de Ruby Blue como un giro de tuerca al: Pop, al Jazz y a la electrónica. Con ella Matthew Herbert concede el celibato a Roisín Murphy y da nulidad matrimonial a Moloko.
La británica se siente libre de cualquier atadura. Como un Crooner embriagado de fama y seguridad: La que le da tener a sus espaldas al druida del paraíso sintético. En momentos hay coqueteos con el Swing marciano en Night of the Dancing Flame, el funk en Sow into You o Dear Diary o la Bossa en Through Time. Un Cajón desastre que se termina convirtiendo en una reválida para ambos(tanto para Matthew como para Roisin.)
Si en otro Post salió el nombre de Burt Bucharach, hoy sale el de Herbert y es que la progresión en su faceta compositiva está empezando a alcanzar cotas de Rey Midas del Indie-Techno. Primero probó con su señora esposa (Danny Scicciliano), más tarde con Björk y ahora con Róisín. El símil con Bucharach no es gratuito, ya que el tema que cierra el álbum The Closing Doors rezuma el aroma de esas composiciones que otrora Burt cedió a Carpenters o Dusty Sprinfield.
Todavía recuerdo hace cosa de ocho años, cuando empezó el fenómeno Moloko, que vi a esta diva haciendo las veces de partener con música enlatada en un Macrofestival organizado por Los Cuarenta Criminales en la playa de Las Canteras. Ahora volverla a ver parece una químera.Nota: Mi ejemplar de Ruby Blue versión Digipack fue adquirido en Mediamarket a 10, 95 €. Buena ganga.
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me encantó "Ruby blue" esa firma de HERBERT en todo el disco es total
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Capítulo 6 y final.



Bueno, creo que estos tres discos son como un buen resumen de todo lo anteriormente citado.
Se trata de recopilaciones que el sello Polydor sacó de forma separada y que contienen muchos de los temas que ya se encuentran en los discos anteriormente citados, más alguna cosilla que no tengo y que también es sumamente interesante.
Yo tengo los dos primeros volúmenes y aún nunca he podido localizar el tercer. En estos discos se encuentran canciones de Bobby Byrd, Marva Withney, los JB’s, Maceo Parker & The Macs, Fred Wesley, etc. Pero también hay cosillas de Hank Ballard & The Midnight Lighters y, sobre todo, de dos chicas que también estuvieron cantando con Brown y que son auténticos terremotos: Lyn Collins (alias, la predicadora, una maravilla de cantante…) y Vicki Andreson, madre de Carleen y esposa de Bobby Byrd.
El contenido es tan electrizante como los discos anteriores, así que tampoco es cosa de ir insistiendo en cosas ya dichas.
Que las disfruten con salud. -
Cambio de tercio.

Charlotte Hug - "Neulan" (Emanem Records 2003)
La suiza Charlotte Hug es uno te los talentos más frescos (nació en 1965) y impresionantes que ha dado la escena continental europea experimental / improvisadora en los últimos tiempos. De temperamento inquieto por naturaleza, decidió dejar su placido país (donde hay también una interesante escena, por cierto) y una carrera que le podría haber llevado a las más altas cimas dentro del campo de la clásica para iniciar una explosiva inversión dentro de la escena más inquieta de Londres. En poco tiempo, la vieja y nueva guardia experimental británica no solo la acogió, sino que hizo que su nombre empezará a estar en boca de todos los músicos y aficionados europeos y de otros lados del mundo. Es miembro de London Improvisers Orchestra, colabora con Phil Milton, Evan Parker, John Butcher, John Edwards, Maggie Nicols y muchos otros; participa en diversos festivales (entre ellos el Festival Internacional De Creación En Tiempo Real del Centro Reina Sofia de Madrid); compone música para ballet, teatro, cine, piezas de electroacústica, improvisación y composición. Lo dicho, una fiera.
Sus trabajos discográficos son 11 discos en colaboración con otros artistas, tanto en formato pequeño como dentro de formaciones más grandes, pero solo tiene, por el momento, este Neuland donde Charlotte Hug se enfrenta sola con el oyente.
Hasta el momento, la viola era un instrumento a los que pocos e habían atrevido a sacar de su contexto clásico. John Cale lo hizo tanto en la Velvet Undergorund como en sus grabaciones con The Dream Syndicate junto a La Monte Young, Miriam Zaazela y Tony Conrad. Pero, al menos personalmente, no conozco a nadie que se haya atrevido a casar de una forma radical a este instrumento de sus corsés clásicos. Y Hug lo hace de una forma harta violenta y extrema. Neuland esta dividido en 3 partes: Delirium / House Of Detention (a su vez dividido en 10 partes) y No Land. Lo que hace Hug en todo el disco es meter al oyente, de una forma decidida y hasta obscena, en una espiral de sonidos al límite. Hug se encarga de estrangular, exprimir, saquear las cuerdas de su instrumento hasta lograr sus propósitos. Incluso no duda en maltratar físicamente su instrumento a base de golpes con la mano o con el arco para lograr sensaciones muy parecidas a las que Mats Gustaffson saca a su saxo. No hay piedad para el instrumento, no vale ninguna regla musical establecida. Los silencios son el preludio de explosiones de dolor de las cuerdas, los ataque furibundos de sonido te dejan absolutamente planchado, es como meterse en un túnel oscuro donde no sabes que te vas a encontrar.
Esta forma extrema de ver el sonido y la música en general no es solo una posición a la hora de grabar o de tocar la música. Hug cree a pies juntillas que hay que sacar, de una vez por todas, a la música de sus templos. Esto ha hecho que haya realizado conciertos en lugares tan dispares como una cueva de hielo, una prisión subterránea en Londres y, lo mejor, una celda de sado masoquismo. ¿Que mejor lugar este para poder mostrar de una forma más directa de todo el dolor, oscuridad e intensidad que impregna todo este disco en sus 61 minutos? Y aquí no hay ni trampa ni cartón: ni electrónica ni trampas de post producción. No existe ningún tipo de límites para Hug. -

Musicón, así podríamos calificar la genialidad de Avishai Cohen petrificada en los catorce cortes de este Devotion ,su segundo álbum, en donde once de los temas que lo componen son creaciones originales de Avishai. Sus influencias abarcan desde la herencia musical judía del bajista como otras; ya sean en forma de: Latin Jazz, música africana o Hardbop. Cohen intenta desmarcarse de toda evidencia sin dar la espalda a la tradición. Es un álbum nacido de la inspiración encontrada en gente como Jaco Pastorius o Stanley Clark. De hecho es evidente su comodidad tanto al contrabajo como con el musicman eléctrico de cinco cuerdas.
Está claro Chick Corea no recluta a cualquiera en su formación, y es que el chaval no sólo se maneja bien con un instrumento tan complejo como el bajo; sostén de todo esquelto rítmico en una composición de música moderna, sino que es capaz de: Sentarse al piano, jugar con el sintetizador y hacer las veces de percusionista.
Dulzura e improvisación;anglogfilia y querencias latinas. Hechos que quedan constatados en temas como "Linda de mi corazón" acompañado por una de las nejores voces del Jazz actual: Claudia Acuña, a quien Avishai no ha dudado en secundar en giras por el viejo y nuevo continente.
Con Devotion no sólo se nos muestra la calidad innata que atesora este multi-instrumentista, sino que encontramos ARTE disfrutable en cortos espacios de tiempo; de forma instantánea como Polaroids. -

Anthony Pateras "Mutant Theatre" (Tzadik 2004)
Las posible mutaciones de la música son tan amplias que no pueden ser abarcadas por una serie de etiquetas o denominaciones a las que ciertas personas son tan dadas a repartir, a diestro y siniestro, en un intento vano de tratar de satisfacer el ánimo gandul de un público que, no solo no se atreve a bucear en esos inmensos parajes que da la música como arte en si, sino que son incapaces de formarse un juicio propio acerca de lo que escucha. En los tiempos que corre, tiempos en que el conservadurismo es moneda corriente, sorprende el nacimiento de jóvenes talentos que, no solo están en contra, de una forma radical, de este conservadurismo, sino que muestran al aficionado conocedor de las más inquietas tendencias nuevas formas de ver el paisaje musical. Música hecha con brío, inteligencia y, sobre todo, valentía.
Anthony Pateras es uno de esos jóvenes que, no solo no revolucionan el cotarro, sino que admiten de una forma impudorosa que todo vale a la hora de crear música. Nacido en Australia en 1979, Pateras se está convirtiendo en un nombre muy a tener en cuenta a la hora de hablar de una nueva generación de músicos experimentales o, dejemos ya el calificativo de lado, músicos en todo el amplio espectro del término. Es compositor, improvisador y también le da a la electrónica cosa mala. Su estilo es tremendamente rompedor, bastante iconoclasta y muy dado a la demolición de estructuras por toda la cara. Poseedor de una pinta de tipo loco muy cercana a la de Kubrick, es sobre todo al piano cuando se muestra en todo su esplendor su energía como interprete volcánico. Hace unos meses, quizás un año, lo pude ver en Barcelona con su trío junto a Baxter & Brown. Los tres formaban el trío más freak que había visto en tiempo, parecían salidos de una clínica para desarraigados sociales o de punks que creen que no es necesario darle al vatio para crear el más alucinante de los caos. Pateras aporreaba, de una forma demoledoramente posesiva un desvencijado piano corto preparado sin ningún tipo de calzado. Los botes que pegaba en su asiento daban la impresión de ser ataques de kung fu hacia su instrumento. Visceralidad a tope.
Tamaño elemento no podía, de ninguna de las maneras, ser obviado por Zorn. El genial pirado judío le sedujo para que grabara en su sello Tzadik, en 2004, una de las obras capitales dentro del nuevo espíritu hardcore de la improvisación mundial: el Mutant Theatre. Con esta formación (Natasha Anderson: grabación de contrabajo;
Robin Fox: Laptop; Anthony Pateras: piano y piano preparado, voz y director;
Vanessa Tomlinson: percusión; Erkki Veltheim: Viola, violín decrepito y
James Wilkinson: trombón y concha), Pateras y cia se lanzan en tromba a un ejercicio de exploración sonora sin ningún tipo de red protectora. La audición de este disco no es fácil para oídos no acostumbrados a este tipo de historias e incluso para oídos que empiecen a sondear esto, pero creo que el intento vale la pena, el descubrimiento de visiones tan distintas de entender la música siempre, al menos para quien les habla, es algo muy positivo. Y si eso lo hace alguien que intenta, de todas las maneras posibles, de alejarse de la ortodoxia que padece incluso la música experimental, mejor que mejor. -

Meat Puppets: Meat Puppets II
Hacía tiempo que no me lo ponía y joder, qué grande que es este disco. Un gran viaje cargado de estupefacientes desde el punk hasta los desiertos de Arizona, donde las visiones alucinógenas se suceden sin parar. Todo el disco huele a arena roja, a cactus y a peyote. Qué gran época la de SST a mediados de los 80, cuanto rock cojonudo se parió allí.
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